La Integridad Pública es el conjunto de principios, valores y prácticas que garantizan que las instituciones y servidores públicos actúen con transparencia, honestidad, rendición de cuentas y ética, priorizando el interés general por encima de intereses particulares. Implica prevenir, detectar y sancionar actos de corrupción, así como promover una cultura organizacional basada en la legalidad y la moralidad administrativa.